El politólogo Pablo Quintero afirmó que la oposición liderada por María Corina Machado ha cometido diversos errores al prometer durante los últimos años, y tal como en 2014 y 2019, que el cambio político «era un hecho». Por tanto, exhortó a la dirigencia opositora a entender que deben dejar de improvisar en lo electoral y de generar falsas expectativas.

Así lo dijo en entrevista concedida a Eduardo Rodríguez para Unión Radio, en la que remarcó que el principal problema de la población venezolana es la economía y no lo que pasa a lo interno de los partidos, ni la discusión por el poder.

«La política no se acabó el 9 ni el 10 de enero. La política no es solo una fecha, continúa en todo el país y esto obliga a los políticos que toman decisiones a comprender que todo cambio es a mediano y largo plazo; y no un asunto de generar expectativas que no pueden cumplir. Y luego de no cumplirlas, improvisar».

«La policía no es solo un respiro. Es todos los días e implica un máximo esfuerzo de la dirigencia. El Gobierno y la oposición deben entenderse, dialogar, conversar y lo más importante para la oposición, entender que no puede depender de Estados Unidos», sentenció.

Aseveró que la prioridad de Estados Unidos no es Venezuela. «Eso debe entenderlo la oposición, al igual que no puede hegemonizarse la dirección política, no podemos seguir creyendo en un mesías ni en alguien que tenga ínfulas de mandato divino porque eso no existe. Hay que aceptar realidades dolorosas y una de ellas es que el poder no lo tiene la oposición».

Lo segundo, siguió, es que el venezolano está agotado de las promesas políticas que no se cumplen.

«Los venezolanos no hablan de políticos ni de ningún partido. Hablan de sus problemas, de la inflación, el dólar, el ahorro, la planificación familiar, los servicios públicos, la empresa privada, los créditos. Pero nada de esto va a ocurrir si sigue el enfrentamiento permanente entre estos dos sectores», estimó.

Por último, criticó que la oposición llame a la abstención «por conveniencia».

«El país necesita de renovación política, el venezolano está agotado de ver la misma película en el cine, con el mismo guion y la misma butaca. La oposición debe reinventarse, una profunda renovación que no es pasar una aplanadora, pero sí confluir entre generaciones nuevas y líderes políticos. Darle la oportunidad a miembros de la sociedad civil, líderes empresariales, entre otros».