La diputada de la Asamblea Nacional y vicepresidenta de la comisión para la consulta de la Ley de Amnistía, Nora Bracho afirmó este miércoles que los tribunales deben seguir recibiendo solicitudes de amnistías.

En entrevista con Shirley Varnagy destacó que la Ley de Amnistía está «completamente vigente» y abarca hechos ocurridos desde el 1 de enero de 1999 hasta su promulgación.

Aclaró que la ley no se extingue y solo puede ser derogada por la Asamblea Nacional. «Cualquier solicitud de amnistía de personas que estén en el país, personas que estén recluidas o personas que estén exiliadas y quieran apegarse a la amnistía, las unidades de recepción de documentos deben recibirlas», afirma Bracho.

Según los datos oficiales manejados por la comisión, Bracho afirma que se han recibido 14.805 solicitudes, de las cuales 12.187 son válidas. Hasta la fecha, y la aplicación de la ley ha resultado en la libertad plena de 8.616 personas.

La diputada señala que aún faltan aproximadamente 400 personas por recibir amnistía, entre ellas 188 militares privados de libertad.

La diputada comenta que alrededor de 3.085 personas no califican para la amnistía por estar incursas en delitos comunes o excepciones legales como corrupción o delitos de lesa humanidad.

Bracho reconoció que existen diferencias entre las cifras oficiales y las de organizaciones como Foro Penal o Justicia, Encuentro y Perdón. Propuso una reunión con todas las ONGs para cruzar datos con nombre y apellido y verificar quiénes han sido realmente liberados o quiénes requieren medidas alternativas.

«Creo que hace falta una reunión con la todas las ONG . Lo han solicitado las mismas ONG con las que nos hemos reunido porque parte de nuestra información. Nosotros recibimos de parte de la comisión, que a su vez hace este trabajo con el Poder Judicial, las cifras de quienes se han liberado. ¿Qué queremos nosotros? queremos seguir constatando con nombre y apellido y poder cruzar eso con las ONG«

Para aquellos casos que no entran técnicamente en la amnistía, Bracho sugiere el uso de indultos o medidas cautelares (como casa por cárcel) como un gesto de reconciliación nacional. «Sería un buen gesto, sería una buena acción que se den los indultos necesarios para este número de personas que no entran dentro de la amnistía», concluye.