El diputado Omar Ávila expresó que la Ley de Amnistía y Convivencia Democrática deberá aplicarse sin arbitrariedades y su éxito dependerá de su capacidad para reconstruir la confianza en el Estado de Derecho y evitar que los conflictos políticos se resuelvan mediante la violencia o medidas punitivas.
Así lo expresó según nota de prensa, al destacar que el periodo comprendido entre 2002 y 2004 marcó un hito en la historia política de Venezuela, caracterizado por la confrontación institucional.
«La amnistía, al incluir hechos significativos de esos años, busca sellar un capítulo histórico y promover una nueva etapa de convivencia».
Refirió a los casos de Juan Pablo Guanipa y Freddy Superlano, quienes fueron liberados en el contexto del proceso de excarcelación: «La situación de Guanipa, con un recorrido más inestable en su liberación, pone de manifiesto la necesidad de reglas estables y consistentes en la aplicación de la amnistía».
Recordó el lamentable caso del exgobernador de Nueva Esparta, Alfredo Díaz, quien falleció bajo custodia en diciembre de 2025. «Este incidente subraya la urgencia de que la amnistía llegue a tiempo para todos y no solo para algunos».
Llamó a los tribunales y comisiones para que se aseguren dos condiciones mínimas: una aplicación uniforme y verificable de la ley, así como la creación de un sistema cívico que reconozca a las víctimas y sus familias que no han recibido ningún beneficio debido a las circunstancias que han enfrentado.
«La Ley de Amnistía 2026 debe ser vista como una oportunidad para reiniciar la convivencia política en Venezuela y no como un simple paréntesis que pospone tensiones estructurales».

