Edmundo González Urrutia respaldó este martes 17 de marzo el informe presentado por el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk y apuntó que «confirma que la crisis en Venezuela es estructural».

«Hay liberaciones, sí, la mayoría con condiciones, en realidad son excarcelaciones. Además persisten las detenciones arbitrarias, denuncias graves de tortura y el espacio cívico restringido ¡No hay garantías de cambio!», escribió en X.

El dirigente, actualmente exiliado en España, señaló que entre lo más relevante que pide Türk está: «la liberación inmediata y sin condiciones de todos los detenidos arbitrariamente, apertura del espacio cívico y protección a la sociedad civil, reformas profundas en justicia y seguridad, acceso efectivo a derechos básicos y una ruta de justicia transicional con verdad, reparación y garantías de no repetición».

«También es claro el llamado a cooperar plenamente con los mecanismos internacionales, incluida la Misión de Determinación de los Hechos, que sigue dejando testimonio y memoria de las graves violaciones y responsabilidades en Venezuela. Sin cambios reales, la crisis seguirá reproduciéndose», advirtió.

El Alto Comisionado dijo en su informe que «muchos venezolanos siguen detenidos arbitrariamente, entre ellos personas con discapacidad y con condiciones de salud críticas, personas mayores y al menos un niño».

Asimismo, señala que «el espacio cívico sigue restringido. Años de represión han generado miedo a expresarse. La ley de fiscalización de las ONG sigue obstaculizando la capacidad de la sociedad civil para trabajar de forma segura y libre, y debe ser derogada».

«Espero que la revisión anunciada de la Ley Constitucional contra el Odio signifique que ya no se utilice para suprimir la disidencia», recomendó.

Türk también instó a las autoridades a garantizar que todas las reformas económicas y las inversiones, incluidas las que se realicen en los sectores del petróleo, el gas y los minerales esenciales, «respeten la soberanía de los y las venezolanas sobre sus recursos naturales». «Los ingresos deben utilizarse para promover los derechos económicos, sociales y culturales de todos los venezolanos, así como para proteger el medio ambiente», reza una parte del reporte.