El partido Voluntad Popular denunció este viernes 26 de diciembre que se cumplen 31 días desde «la desaparición forzada» del exdiputado Fernando Orozco y varios miembros de su núcleo familiar. A través de un comunicado en la red social X, la organización política alertó que el Estado ha decidido prolongar deliberadamente estos «treinta días de angustia».
Según la denuncia, Orozco, su hijo Brayant, su esposa Dilia Castillo y su expareja Carolina Briceño permanecen detenidos sin que se tenga «información alguna sobre su paradero, su estado de salud o su situación jurídica». El partido subrayó que este silencio persiste a pesar de las denuncias formales introducidas ante el Ministerio Público.
La organización expresó grave preocupación por el cuadro clínico de los detenidos. Detallaron que el exparlamentario es paciente hipertenso, mientras que Castillo, de 62 años, padece «insuficiencia cardíaca y arritmias ventriculares». Por su parte, Briceño, de 50 años, sufre de asma e hipertensión, requiriendo todas ellas «atención médica constante» y medicación diaria.
VP condenó que la persecución se ha extendido mediante allanamientos y amenazas incluso contra la madre de Fernando, una señora con Alzheimer. Calificaron este patrón como «sippenhaft», describiéndolo como un «castigo colectivo contra inocentes por razones políticas» que se aplica hoy en Venezuela como política de Estado.
Finalmente, exigieron una «fe de vida inmediata», atención médica urgente y la liberación plena de todos los integrantes de la familia Orozco, recordando que «nadie debería vivir separado de su familia» bajo estas condiciones.

