La Unión Europea ha evitado valorar este lunes 3 de noviembre la escalada de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela o si en la próxima cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en Santa Marta, Colombia, este asunto se abordará, en una jornada en la que ha confirmado un refuerzo de la ayuda humanitaria para afrontar la crisis política y social en el país caribeño.

En rueda de prensa desde Bruselas, la portavoz de Exteriores comunitaria, Anitta Hipper, se ha limitado a reiterar que la UE «comparte el objetivo» de desmantelar las redes de delincuencia en el Caribe, pero ha recalcado que las acciones deben ceñirse al Derecho Internacional.

En todo caso, ha evitado entrar en detalles sobre las operaciones militares de Estados Unidos en el Caribe o valorar la acumulación de medios militares en la zona, en medio de las amenazas sobre posibles ataques estadounidenses en Venezuela para hacer caer el gobierno de Nicolás Maduro.

En el área humanitaria, la UE ha anunciado una nueva partida humanitaria de 14,5 millones de euros para hacer frente a las consecuencias de la crisis en el país, a pocos días de la cumbre de líderes de la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en Santa Marta, Colombia, recoge Europapress.

En concreto la ayuda se centrará en la protección, la asistencia sanitaria y la nutrición de colectivos afectados por la crisis política y humanitaria, así como las repercusiones en países vecinos como Colombia.

La comisaria de Preparación, Gestión de Crisis e Igualdad, Hadja Lahbib, declaró:

«Ante el continuo deterioro de las condiciones humanitarias en Haití y Venezuela, la UE mantiene su compromiso de ayudar a quienes más lo necesitan. Estos fondos contribuirán a paliar la alarmante inseguridad alimentaria en Haití, donde el número de personas desplazadas por la violencia está alcanzando niveles récord. También proporcionarán ayuda a los venezolanos dentro y fuera del país, ya que esta crisis sigue siendo una de las mayores de Sudamérica. América Latina y el Caribe son cada vez más vulnerables a los fenómenos meteorológicos extremos. El huracán Melissa es un crudo recordatorio del devastador impacto que pueden tener este tipo de desastres. Nuestros fondos se extenderán a nuestros socios sobre el terreno, que están prestando ayuda vital a las naciones caribeñas afectadas».