La organización no gubernamental Provea denunció este lunes 17 de marzo las condiciones inhumanas en las cárceles venezolanas, citando un informe de ocho expertos de la ONU sobre graves violaciones a los derechos humanos en los centros de detención del país.

A través de su cuenta en X, Provea alertó sobre hacinamiento extremo, tratos crueles y falta de servicios básicos. “Los centros de detención, tanto preventivos como penitenciarios, presentarían condiciones de detención inadecuadas, de manera sistemática, lo cual sería un obstáculo para garantizar una atención médica adecuada, condiciones sanitarias adecuadas y la seguridad alimentaria de las personas privadas de libertad”, advirtieron los expertos.

Según el informe, en 2023 había más de 29.500 personas detenidas en un sistema diseñado para solo 17.000, lo que representó un hacinamiento del 173%. La cárcel Rodeo I fue señalada como uno de los casos más graves. “Las comidas serían suministradas dentro de las celdas de detención, donde las personas privadas de libertad también deben hacer sus necesidades fisiológicas en una letrina”, indicaron. Las condiciones provocaron infecciones cutáneas, diarrea aguda y deshidratación.

Los especialistas también denunciaron violencia de género dentro de los centros de detención. “Varias mujeres habrían sido acosadas, humilladas, forzadas a desnudarse, sometidas a requisas invasivas por personal de los centros de detención”, señalaron.

El informe destacó casos como el de Emirlendris Benítez, quien sufrió torturas y ahora requiere una silla de ruedas, y el de Josnars Baduel, afectado por torturas y malnutrición. Ante esta situación, los expertos instaron a Nicolás Maduro a cumplir con las Reglas Mandela y garantizar “la integridad física y psicológica de las personas detenidas, acceso adecuado a alimentos, agua potable y atención médica especializada”.