La administración del presidente Donald Trump pagó aproximadamente 6 millones de dólares a El Salvador para que este país encarcelara a 238 venezolanos, acusados supuestamente de pertenecer al Tren de Aragua que fueron deportados el domingo, según declaró la portavoz de la Casa Blanca.

El monto equivale a unos 25.000 dólares por detenido, lo que representa una reducción del 43% respecto al costo promedio de mantener a un recluso en una prisión estadounidense. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, explicó que la decisión se tomó con el objetivo de reducir los gastos del sistema penitenciario de Estados Unidos y evitar que estos individuos permanecieran en el país.

“Fueron aproximadamente 6 millones de dólares para El Salvador por la detención de estos terroristas extranjeros”, declaró Leavitt durante su conferencia de prensa habitual este lunes. “Quiero señalar que esto es una miseria en comparación con el costo de la vida y el costo que le impondría al contribuyente estadounidense albergar a estos terroristas y mantenerlos en prisiones de máxima seguridad aquí en los Estados Unidos de América”, agregó.

Los venezolanos deportados son sospechosos de estar presuntamente involucrados con el Tren de Aragua, un grupo criminal que Trump designó el mes pasado como organización terrorista extranjera. La expulsión se realizó en un vuelo con destino a El Salvador, que estuvo a punto de ser frenado por una orden judicial federal mientras los reclusos ya se encontraban a bordo.