En entrevista con Correo del Caroní el politólogo, profesor universitario y experto en temas electorales, Jesús Castellanos Vásquez dijo que el llamado a elecciones para el próximo 27 de abril tiene dos significados: forzar un “pase de página” en la mente de los venezolanos y revestir a la administración de Maduro de legitimidad.

– En el contexto de las tensiones políticas, tanto en el ámbito nacional como internacional que generó el 28 de julio. ¿A qué cree que se deba el llamado intempestivo a nuevos comicios?

– Tiene dos grandes objetivos: uno hacer que el ciudadano común pase la página de lo que ocurrió el 28 de julio, y asuma como un hecho que el resultado electoral fue el que dio el Consejo Nacional Electoral, pese a que las pruebas y la observación electoral internacional apuntan a que el resultado favoreció a Edmundo González Urrutia. Se busca que eso se olvide y que se siga la conducción del país en este contexto.

Lo otro, pudiera ser el intento de obtener espacios de legitimidad ante la ausencia de legitimidad de origen, en el cargo de Presidente de la República. Buscar otros espacios donde sí sea producto de la voluntad popular a través de las urnas. Eso, por supuesto, podrían ser dos de los grandes objetivos que se persiguen con ese llamado.

– Durante el 2025 habrá, según el CNE, 10 procesos electorales en Venezuela. ¿Esto podría cambiar la percepción internacional que hoy día apunta a una falta de democracia en el país?

– En el mundo por conocimiento general, y con la constatación en el caso venezolano, se sabe que elección no es igual a democracia.

El hecho de que se celebren 10 elecciones este año, no significa que haya democracia. Para que haya democracia, tiene que haber elecciones que tengan condiciones de competitividad. Cuando esto no ocurre, no podemos hablar de elecciones democráticas.

¿Qué va a ocurrir? Los venezolanos estamos ante la posibilidad de no participar porque se sabe que la administración electoral no es confiable y que es capaz de desconocer la voluntad popular o, supuestamente, tratar de recuperar unos espacios que nadie garantiza.

De participar, la comunidad internacional podría entender que sí se pasó la página. Si los venezolanos participan en esta elección, esta es una posible lectura. Especialmente si el liderazgo opositor, es decir, María Corina Machado y Edmundo González, están diciendo que no se debe ir a una elección donde no existe ningún tipo de garantía.