La dirigente opositora Delsa Solórzano exigió una investigación “clara” sobre la muerte de Víctor Hugo Quero Navas y cuestionó las contradicciones existentes en torno a la fecha de fallecimiento, la inhumación y el manejo judicial del caso.
A través de una publicación en X, Solórzano afirmó que “Víctor Quero no puede ser enterrado dos veces: primero en el silencio y luego en la impunidad”, luego de que la familia del detenido reconociera el cuerpo tras la reciente exhumación realizada por las autoridades.
La dirigente señaló inconsistencias entre la fecha de muerte reflejada en el comunicado oficial, la inscripción colocada sobre la tumba y la emisión del acta de defunción. Según explicó, el comunicado ubica el fallecimiento el 24 de julio de 2025, mientras que la lápida indica el 27 de julio y el entierro aparece fechado el 30 de julio.
En ese contexto, Solórzano sostuvo que los lapsos legales establecidos para la inhumación no coinciden con las fechas conocidas hasta ahora y preguntó si el cuerpo fue enterrado sin acta de defunción o fuera de los procedimientos previstos en la legislación venezolana.
Por otro lado, la dirigente cuestionó si se practicó la autopsia obligatoria en casos de personas fallecidas bajo custodia estatal y pidió determinar quién ordenó el procedimiento, cuándo se realizó y qué evidencias fueron preservadas.
También pidió esclarecer por qué el cuerpo no fue entregado oportunamente a la familia y cómo se negó una amnistía a Quero si ya había fallecido. “¿Quién sabía de su muerte?, ¿desde cuándo lo sabía?, ¿por qué no se informó a su familia?”, escribió.
Solórzano sostuvo además que el caso debe investigarse conforme al Protocolo de Minnesota sobre la Investigación de Muertes Potencialmente Ilícitas y recordó que la Constitución venezolana obliga al Estado a proteger la vida de las personas privadas de libertad.
Finalmente, expresó solidaridad con Carmen Navas, madre de Víctor Hugo Quero, y reiteró su exigencia de “verdad, justicia y reparación” por lo ocurrido.

