El acuerdo de venta de la compañía Citgo Petroleum por 5.900 millones de dólares a un grupo afiliado al fondo Elliott Investment Management se detuvo en Estados Unidos por las preocupaciones del gobierno de Donald Trump sobre el bajo precio de la oferta y los riesgos políticos de la operación.

La agencia Bloomberg reportó que tanto la administración venezolana como un sector de la oposición rechazan la transacción, al considerarla la pérdida del activo extranjero más valioso de la nación caribeña. Fuentes cercanas al Ejecutivo estadounidense precisaron que la propuesta económica de la empresa Amber Energy infravalora significativamente las instalaciones de la refinería.

Las autoridades norteamericanas estiman que el conflicto bélico en Oriente Medio elevó de manera reciente los precios del crudo, situación que incrementa el valor de la filial venezolana en el mercado petrolero internacional. Por esta razón, la negociación experimentó un freno dentro de las instancias decisorias de Washington.

Debido a las normativas sancionatorias vigentes contra el Estado venezolano, la enajenación de la empresa requiere la aprobación estricta de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La compañía compradora presentó la oferta formal por el activo bloqueado, acción que activó el proceso de revisión de licencias.

Un funcionario estadounidense indicó al medio internacional que el gobierno de Trump sigue el proceso legal y la etapa de apelación respectiva. En la actualidad, los Departamentos del Tesoro y de Estado agilizan la evaluación de los permisos pertinentes para emitir un dictamen definitivo sobre la adquisición de la filial petrolera.