La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) publicó un nuevo estudio este martes 14 de abril en el que señala que «una minoría significativa» de venezolanos que viven fuera -en América Latina- se plantearía la opción del retorno si mejoraran las condiciones socioeconómicas y de otro tipo en Venezuela.
La encuesta muestra que los venezolanos en la región están empezando a plantearse si retornar, pero también pone de relieve los complejos factores que influyen en las intenciones de retorno en medio de los continuos retos regionales en las dinámicas del desplazamiento.
«Algo más de un tercio (35 %) de las personas encuestadas indicó una posible intención de retornar a su país, y para el 9 % es algo que podrían considerar dentro de un año. La reunificación se mencionó como la motivación más fuerte para retornar», se lee en una parte del reporte.
Aun así, casi dos tercios de las personas encuestadas no tienen actualmente intención de regresar. El deseo de volver a conectar con familiares en Venezuela está condicionado por factores socioeconómicos y políticos, entre ellos, la recuperación del mercado laboral en el país, las condiciones de seguridad y la disponibilidad de servicios básicos fiables.
«Millones de venezolanos están reconstruyendo sus vidas y contribuyendo a la prosperidad de sus comunidades de acogida. Algunos de los encuestados señalaron que las mejores condiciones de seguridad, empleo y servicios esenciales en los países de acogida influyen en sus decisiones sobre el retorno. Sin embargo, los servicios nacionales también están bajo presión, y algunas de las personas entrevistadas citaron los retos socioeconómicos que enfrentan en los países de acogida como motivos para considerar el retorno», revela Acnur.
Casi el 60 % de los encuestados identificó la falta de información fiable sobre qué esperar al retornar como un obstáculo, junto con la incertidumbre sobre cómo el regreso podría afectar a su situación jurídica en los países de acogida.
La agencia de la ONU sostiene en que el retorno debe ser siempre voluntario, seguro y digno, y debe ir acompañado de toda la información posible sobre las implicaciones de cualquier decisión.
«Nos comprometemos a seguir apoyando la inclusión socioeconómica en los países de acogida, así como los retornos voluntarios a Venezuela, en la medida en que nuestra situación de financiación lo permita», aseguran.
Hasta noviembre de 2025 los países de América Latina y el Caribe acogían a 6,9 millones de refugiados y migrantes venezolanos, 4 millones de los cuales necesitan asistencia.
La agencia indica que este año necesita un total de 328,2 millones de dólares para seguir atendiendo las necesidades de las personas venezolanas en la región y en Venezuela. A finales de marzo, se había financiado el 12 % de esa cantidad.
La encuesta se llevó a cabo entre enero y marzo de este año y se entrevistó a 1.288 venezolanos en Ecuador, Perú, Colombia, Brasil, Chile y Guatemala sobre sus intenciones de regresar a su país de origen en un plazo de entre 12 meses y 5 años, agrega el reporte.
Los monitoreos de protección de Acnur ya habían indicado un aumento de las intenciones de retorno antes de 2026, y los monitoreos realizados en Venezuela revelan que la mayoría (80 %) de las personas retornadas tiene previsto quedarse.

