El diputado de la Asamblea Nacional, Stalin González, alertó este lunes 30 de marzo que el país se encuentra frente a una prueba crucial ante el posible incremento de la renta petrolera, advirtiendo que los nuevos ingresos no se traducirán en bienestar social ni en la recuperación del salario si el Estado repite los errores de improvisación del pasado.

A través de un artículo de opinión compartido en su cuenta de la red social X, el parlamentario expuso la situación económica que atraviesa la población. Basándose en datos recientes del Cendas-FVM, González recordó que una familia venezolana requiere aproximadamente 645 dólares mensuales para cubrir sus gastos alimenticios, una cifra inalcanzable que equivale a más de 1.900 salarios mínimos. Ante esta realidad, criticó la política de bonificaciones del Ejecutivo, calificándolas como «paños de agua tibia que no sustituyen una política salarial coherente ni un modelo económico sostenible».

Así mismo, el dirigente político destacó que el actual panorama internacional, marcado por las tensiones en Medio Oriente y el alza en los precios del crudo, sumado a la nueva legislación nacional en materia de hidrocarburos, abre una ventana de oportunidades que no debe desaprovecharse. Sin embargo, enfatizó que «más ingresos no garantizan mejores resultados», recordando que durante los anteriores booms petroleros los recursos se diluyeron en el país debido a la falta de transparencia, planificación y rendición de cuentas.

Para concluir, González exigió el diseño de una estrategia pública integral que vincule directamente la renta petrolera con objetivos concretos, tales como la restitución del valor del salario, la optimización de los servicios básicos y la protección social efectiva. «¿Vamos a repetir los mismos errores o vamos a aprender de ellos?», cuestionó el diputado, sentenciando que la prioridad absoluta de la nación debe ser garantizar condiciones de vida dignas para una sociedad cuyo principal desafío diario sigue siendo sobrevivir.