La escasez de dólares en Venezuela está presionando a las pequeñas y medianas empresas, que se ven obligadas a aumentar precios y, en muchos casos, a recurrir a criptomonedas para poder operar.Durante años, el acceso a divisas ha sido limitado, lo que dificulta a las empresas importar materias primas y pagar a proveedores en el exterior. Esta situación se ha agravado recientemente, reduciendo aún más la disponibilidad de dólares en el mercado.

Ante este panorama, muchas compañías están trasladando los mayores costos a los consumidores mediante incrementos de precios. Otras están optando por alternativas como el uso de criptomonedas —especialmente monedas estables vinculadas al dólar— para realizar pagos y protegerse de la volatilidad del bolívar.

El uso de activos digitales se ha expandido en el país como una solución práctica frente a las restricciones financieras. Empresas los utilizan tanto para transacciones internacionales como para operaciones locales, ayudando a mantener sus actividades pese a las dificultades económicas.

Analistas señalan que la escasez de divisas seguirá siendo un problema estructural mientras no haya un flujo sostenido de dólares en la economía. La falta de moneda extranjera también contribuye a presiones inflacionarias y a la inestabilidad de precios, recoge Reuters.

En este contexto, el sector privado considera clave aumentar la entrada de divisas para estabilizar el mercado cambiario y contener el alza de precios.