El presidente de Chile, José Antonio Kast inició este lunes 16 de marzo, la construcción de barreras en la frontera con Perú, para frenar el ingreso desde ese país y Bolivia de migrantes irregulares, reseñan agencias.
“Queremos usar las retroexcavadoras para construir un Chile soberano que ha sido vulnerado por la inmigración ilegal, por el narcotráfico, por el crimen organizado”, expresó el ultraderechista de 60 años, al destacar el papel que jugarán las Fuerzas Armadas en este plan para impedir el ingreso de personas por pasos no habilitados.
Con ese objetivo, tras apenas instalarse en el palacio de La Moneda el miércoles pasado, firmó tres decretos con los que nombró a un vicealmirante en retiro como comisionado presidencial para toda la zona norte, aumentó la dotación militar en esas regiones y ordenó el inicio de los trabajos para poner en marcha ese cerrojo fronterizo. “Le agradecí personalmente al soldado que está arriba de esa máquina y le dije ‘usted hoy día está en el corazón de todos los chilenos”, dijo.
Durante su campaña, Kast prometió detener la llegada de migrantes irregulares a Chile, en su mayoría venezolanos, ya que a su juicio han impulsado el aumento de la criminalidad.
El plan contra los indocumentados también incluye Antofagasta y Tarapacá, donde se encuentra Colchane, paso limítrofe con Bolivia y que se ha convertido en el principal punto del ingreso de migrantes irregulares. Esa zona limítrofe abarca una extensión de 800 kilómetros.
El gobierno dio un plazo de 90 días para la construcción de estas barreras, aunque no precisó el tipo específico de infraestructura que cerrará el paso en las tres regiones del norte del país. Además se ampliará el número de militares desplegados y mejorarán sus tecnologías de supervisión, que incluye drones, cámaras, sensores y equipamiento especializado.
De acuerdo con lo informado horas antes por el ministro del Interior, Claudio Alvarado, las «barreras físicas» tendrán una extensión aproximada de unos 500 km.
Según datos oficiales, en Chile, con 20 millones de habitantes, viven cerca de 337.000 migrantes irregulares, en su mayoría venezolanos.
Kast «reajusta» su idea de expulsión masiva
Durante una entrevista con el programa Las Caras de La Moneda, conducido por Don Francisco, Kast reconoció que la medida —que apuntaba a la salida de cerca de 300 mil personas— no puede ejecutarse de manera inmediata.
“Es evidente que en un día uno no va a sacar a 300 mil personas”, manifestó.
Enfatizó que el proceso será progresivo y vinculado al funcionamiento regular del Estado.
“No vamos a poder encontrar a los 300 mil de una vez, no queremos hacer una persecución lugar por lugar”, sostuvo.
Kast insistió en que no habrá operativos generalizados de búsqueda de migrantes, pero sí un fortalecimiento de los mecanismos institucionales para hacer cumplir la normativa vigente.

