El economista Asdrúbal Oliveros publicó un análisis sobre la economía de Venezuela, en el cual proyectó una recuperación desigual y fraccionada para el año 2026. El experto explicó que el país mostró señales claras de reactivación tras los eventos políticos del 3 de enero, lo que cambió las expectativas del mercado frente al ciclo hiperinflacionario del año anterior.
El especialista explicó que la nación mantuvo una condición de vulnerabilidad frente a las nuevas dinámicas comerciales. “Hay algo que no termina de cuadrar en la percepción de la Venezuela de hoy: seguimos siendo una economía frágil y con desequilibrios estructurales importantes, pero, al mismo tiempo, empiezan a aparecer señales claras de reactivación en varios sectores”, indicó Oliveros en su texto.
El documento detalló que el país cerró el ciclo anterior con una alta inflación, pero advirtió un cambio de trayectoria con la entrada de nuevos ingresos. Sobre este fenómeno, precisó que “no es un rebote generalizado. Tampoco es un espejismo. Es algo mucho más incómodo de leer y gestionar: una recuperación que será desigual”.
El análisis dividió la economía en etapas de crecimiento. La primera fase abarcó los hidrocarburos y la logística, áreas con un efecto multiplicador inmediato, mientras una segunda ola agrupó los servicios empresariales. El reporte también proyectó una recomposición lenta para el comercio minorista y condicionó el avance de la construcción y el turismo a la disponibilidad de créditos bancarios e infraestructura institucional.
Ante este escenario de oportunidades fugaces, el analista instó a las juntas directivas a tomar riesgos medidos y modificar sus estrategias operativas para evitar el rezago. “En 2025, la prioridad era sobrevivir y proteger la liquidez. A partir de 2026, sin abandonar la prudencia financiera, hay que salir a capturar mercado”, concluyó.

