El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, aseguró este miércoles 11 de febrero a la agencia AFP que las fuerzas militares de Venezuela han comenzado a «hacer retroceder» a los grupos guerrilleros colombianos hacia el lado occidental de la frontera. Según el funcionario, este movimiento marca un punto de inflexión histórico tras años en los que el territorio venezolano funcionó como refugio seguro para estas organizaciones.

En una entrevista concedida desde París, Sánchez explicó que el cambio de dinámica obedece a nuevas operaciones militares ordenadas por el gobierno de Delcy Rodríguez tras la captura del presidente Nicolás Maduro. «Están avanzando en operaciones en zona fronteriza y algunos integrantes de los cárteles del ELN, de las disidencias, ya no se sienten seguros en esa zona», afirmó el ministro.

Esta presión militar en suelo venezolano ha obligado a los grupos irregulares a desplazarse hacia la línea limítrofe o cruzar directamente a Colombia. Sánchez vinculó este fenómeno con el éxito reciente de la fuerza pública colombiana en el Catatumbo, donde la semana pasada fueron abatidos al menos 15 rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN). «Esto nos ha permitido actuar», señaló.

El titular de Defensa destacó que estas acciones coinciden con el reciente acuerdo sellado en la Casa Blanca entre el presidente colombiano, Gustavo Petro, y su homólogo estadounidense, Donald Trump. El pacto se centra en «articular mejor la inteligencia» para golpear al narcotráfico y a los grupos armados, descartando, por el momento, el despliegue de tropas estadounidenses en suelo colombiano.

Sánchez calificó el cambio de poder en Venezuela como una «oportunidad única» para eliminar las «zonas grises» a lo largo de los 2.200 kilómetros de frontera compartida. Confirmó además que Bogotá ya está «articulándose» diplomáticamente con Caracas para reestablecer canales de seguridad y evitar que la zona limítrofe siga siendo disputada por mafias de la minería ilegal y el contrabando.