Fuentes vinculadas a la Casa Blanca revelaron a The New York Times las razones por las que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump decidió no respaldar a María Corina Machado y hacerla plan de su plan tras la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Según el reporte del medio estadounidense, Trump tomó la decisión hace meses, lo que coincide con una declaración reciente de la dirigente opositora sobre la última conversación entre ambos: ella dijo que fue en octubre.

El mandatario republicano fue informado a través de información de inteligencia de que la «oposición tendría problemas para dirigir el gobierno». Lo que se sumó a una relación «agria» entre Machado y el enviado especial de Trump, Richard Grenell.

«Marco Rubio dijo a Trump que si EE .UU. intentaba respaldar a la oposición, podría desestabilizar aún más al país y requerir una presencia militar más robusta en su Interior. Un análisis de inteligencia clasificado de la CIA también reflejaba esa opinion», expresó una de las fuentes.

«Algunos funcionarios de la Casa Blanca se sintieron frustrados por las valoraciones de Machado sobre la fortaleza de Maduro, pues consideraban que ella daba informes inexactos de que él estaba débil y al borde del colapso».

El reporte precisó que en enero, Grenell se reunió con representantes de Machado en el hotel Waldorf Astoria de Washington, y este le solicitó reunirse en persona con María Corina, y les solicitó una lista de presos políticos que querían que fueran liberados.

«La reunión nunca se dió. María Corina se negó a reunirse con Grenell, en su lugar se concertó una llamada durante su visita, pero la relación se deterioró».

Machado ignoró la petición de una lista de presos políticos, para evitar acusaciones de favoritismo o de dar a entender que Vente participa en negociaciones.