La dirigente opositora María Corina Machado sostuvo un encuentro este martes 20 de enero con los congresistas estadounidenses Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez en la Cámara de Representantes, donde advirtió que el cambio político en Venezuela enfrenta obstáculos fundamentales mientras persista supuestamente la persecución. Durante la reunión en Washington, la dirigente expuso la situación actual de los derechos humanos y la urgencia de libertades plenas.
Machado alertó sobre la condición de los detenidos y la respuesta de las instituciones del Estado. «No puede haber transición con represión», sentenció, al tiempo que denunció que los presos políticos no obtuvieron su libertad. Destacó la movilización de familiares hacia el Ministerio Público, ente que calificó como el «epicentro de la represión», y atribuyó estas acciones cívicas a los eventos desencadenados el pasado 3 de enero.
La dirigente aseguró que «el país sabe que este sistema está colapsando» y reflexionó sobre el modelo político imperante en la nación. Afirmó que los venezolanos comprendieron que la paz requiere libertad y autonomía del individuo, tras años de conocer solo el socialismo por falta de alternativas. En este contexto, ratificó ante los legisladores la responsabilidad de la ciudadanía de encauzar el proceso hacia una democracia genuina.
Así mismo, proyectó el alcance de su propuesta más allá de las fronteras nacionales hacia el resto de la región. Machado prometió que, una vez lograda la supuesta libertad de Venezuela, el esfuerzo se extenderá a otras naciones aliadas. «Seguiremos trabajando para tener una Cuba libre, una Nicaragua libre. Tendremos un hemisferio libre de comunismo», aseveró ante los presentes.
Finalmente, agradeció el respaldo del presidente Donald Trump y de los legisladores Díaz-Balart, Giménez y María Elvira Salazar. «Ustedes confiaron en los venezolanos porque la libertad siempre prevalece», expresó Machado.

