Mariana González, hija del dirigente opositor Edmundo González Urrutia, denunció este martes 13 de enero, a través de su cuenta en X, las supuestas condiciones de reclusión en el centro penitenciario El Rodeo I, donde se presume que permanece detenido su esposo, Rafael Tudares Bracho.

Al cumplirse 371 días de su arresto, González calificó el recinto como un espacio de «supervivencia» y «tratos crueles» que vulneran sistemáticamente los derechos humanos de los privados de libertad.

En tal sentido, González describió celdas de aislamiento de apenas 2 x 2 metros que carecen de ventilación e iluminación natural. Según la denuncia, los detenidos duermen sobre camas de cemento situadas junto a letrinas abiertas, lo que obliga a los reclusos a comer, dormir y asearse en un mismo espacio sin condiciones mínimas de higiene. «Respiran el mismo aire cargado de desechos, humedad y encierro», puntualizó.

La situación se agrava por el régimen de aislamiento extremo. En el caso específico de Tudares Bracho, su esposa denunció que suma más de un año sin acceso a visitas familiares, llamadas telefónicas o contacto con sus abogados, lo que configura un escenario de «desaparición forzada» prolongada. González subrayó que el deterioro físico y mental de los internos es una consecuencia directa de la falta de atención médica y de un entorno diseñado para «quebrar la mente» de quienes permanecen allí injustamente.

González exigió a las autoridades una fe de vida de su esposo y el cese inmediato de los tratos degradantes, insistiendo en que «nadie merece sobrevivir» bajo tales circunstancias de precariedad y olvido institucional.