El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes 16 de enero que su gobierno estableció un vínculo de trabajo positivo y directo con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Desde un acto en su residencia en Mar-a-Lago, el mandatario validó la decisión de mantener la operatividad con las autoridades actuales tras los recientes cambios políticos en Venezuela.
El jefe de Estado explicó que la administración estadounidense optó por interactuar pragmáticamente con el liderazgo existente. «Estamos tratando con una nueva presidenta. Estamos tratando con muchas de las personas que dirigían el país», señaló Trump, reconociendo abiertamente la continuidad de diversos actores del gobierno anterior en la actual gestión de transición.
Durante su declaración, el presidente enfatizó la fluidez del trato diplomático alcanzado en los últimos días. «Hemos tenido una gran relación con las personas que son actualmente la… dicen la presidenta interina y todos los demás», aseguró el mandatario. Según su valoración, esta nueva dinámica de cooperación permitió distender la situación en la región, afirmando que «se ha liberado mucha presión».
Como evidencia de esta colaboración inmediata, Trump detalló la rápida concreción de un acuerdo comercial propuesto por el despacho de Rodríguez apenas asumió el cargo. El presidente relató que aceptó sin vacilaciones una oferta de 50 millones de barriles de petróleo que Venezuela necesitaba colocar por falta de almacenamiento. «Dije, lo tomaremos. No tuve que consultar con nadie sobre eso», indicó Trump, resaltando la agilidad de la interlocución con la mandataria encargada.
El líder republicano concluyó sus comentarios expresando un cambio radical en su percepción hacia la nación sudamericana bajo este nuevo esquema de gobierno. «Venezuela, ahora me gusta mucho Venezuela. Digo cosas buenas», manifestó, ratificando su respaldo al trabajo conjunto con la administración de Rodríguez.

