El presidente Donald Trump aseguró este viernes 12 de diciembre que las operaciones militares de Estados Unidos contra el tráfico de drogas entrarán en una nueva etapa de ejecución en tierra firme. El mandatario indicó que, tras asegurar el control de las rutas marítimas, las fuerzas norteamericanas dirigirán sus esfuerzos hacia los puntos de origen y tránsito continental de los estupefacientes.

El jefe de la Casa Blanca calificó la situación actual como un conflicto bélico de grandes proporciones. Durante su declaración, argumentó que si el país estuviera en una guerra convencional y perdiera 300.000 personas al año, la respuesta sería contundente. Trump desestimó las cifras oficiales de 100.000 muertes y afirmó que el impacto real en las familias estadounidenses es mucho mayor.

Respecto a la ubicación de los próximos operativos, el presidente respondió a una interrogante sobre posibles incursiones en Venezuela, al afirmar que «no son solo ataques terrestres en Venezuela. Son ataques terrestres contra personas horribles que traen drogas y matan a nuestra gente».

«No tiene por qué ser necesariamente en Venezuela. Son personas que traen drogas a nuestro país, nuestros objetivos», explicó.

En tal sentido, Trump reportó un éxito rotundo en la fase naval de la campaña, asegurando que neutralizaron el 96 % de la droga que ingresaba por agua. Según sus cálculos, esta interdicción salvó aproximadamente 25.000 vidas.

El mandatario anticipó que la transición hacia los operativos continentales resultará menos compleja que el despliegue marítimo. Señaló que «ahora estamos empezando por tierra y por tierra es mucho más fácil», sugiriendo una rápida implementación de las nuevas tácticas de combate.

La administración estadounidense enfatizó que la meta final es proteger a la juventud y evitar la destrucción del núcleo familiar. Trump reiteró que no permitirán que los traficantes continúen operando impunemente hacia su territorio.