La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, declaró que Estados Unidos es la única nación con la capacidad de defender a su país ante cualquier amenaza externa y advirtió a los ciudadanos que las críticas hacia Washington podrían derivar en la revocación masiva de visas. La mandataria ofreció estas declaraciones el pasado 18 de diciembre durante una cena privada en el Centro Diplomático de St. Ann’s, donde ratificó su respaldo al despliegue militar estadounidense y a la instalación de un sistema de radar en Tobago.

Persad-Bissessar justificó su alineación con la Casa Blanca al resaltar el intercambio comercial multimillonario que mantiene con la nación norteamericana, el cual contrastó con la nula actividad económica que existe actualmente con Venezuela. La jefa de gobierno calificó de hipócrita la postura de quienes viajan frecuentemente a territorio estadounidense pero cuestionan sus operaciones en el Caribe, y desestimó la posibilidad de buscar apoyo en otras potencias como India debido a la distancia geográfica.

Durante su intervención, la funcionaria alertó que aproximadamente 350.000 trinitenses poseen visado estadounidense y sugirió que estos documentos corren peligro si continúan los señalamientos contra la administración de Donald Trump. «Cuidado, no terminen como Antigua y Barbuda y Dominica (…) hablando mal de Estados Unidos y, ¿adivinen qué pasó? (…) todas sus visas fueron revocadas», refiriéndose a las recientes prohibiciones de viaje impuestas a esos países.

El apoyo de Puerto España a las operaciones militares de Estados Unidos, amparado en el acuerdo de Estatuto de Fuerzas (SOFA), generó consecuencias diplomáticas inmediatas con Caracas. El gobierno venezolano anunció el 15 de diciembre la terminación de todos los vínculos energéticos con la isla, tras acusar a la administración de Persad-Bissessar de complicidad en la interceptación de un petrolero, un señalamiento que las autoridades trinitenses catalogaron como propaganda.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Caricom confirmó la aprobación para el tránsito de aeronaves militares estadounidenses por los aeropuertos de Trinidad y Tobago en las próximas semanas, argumentando que se trata de movimientos logísticos y de reabastecimiento de personal.