La Oficina de la Vocería de María Corina Machado y Edmundo González emitió un comunicado este sábado 27 de diciembre, fijando posición sobre las excarcelaciones de presos políticos ocurridas la madrugada del pasado 25 de diciembre.
Los opositores advirtieron que estas medidas no constituyen una verdadera libertad, sino que responden a una táctica del gobierno denominada «puerta giratoria», utilizada para cubrir rápidamente las vacantes de detenidos, a quienes calificaron como el «único recurso renovable» del oficialismo.
El documento detalla que, aunque hoy algunas personas inocentes —incluyendo adolescentes y adultos mayores— pueden dormir con sus familias tras sufrir supuestas torturas y procesos arbitrarios, en Venezuela aún permanecen más de 900 presos políticos distribuidos en más de 90 centros de reclusión. La vocería enfatizó que estas salidas «no pueden ser consideradas liberaciones», ya que los ciudadanos siguen sometidos a medidas cautelares restrictivas y coacción, viviendo bajo el temor de denunciar las violaciones sufridas.
En tal sentido, desmintieron la narrativa gubernamental, asegurando que estos hechos no representan «ningún tipo de progreso político», sino que son maniobras de propaganda de un gobierno que usa la «violencia judicial como método de control social». Denunciaron además que el sistema carcelario no provee alimentos ni salud, y que las excarcelaciones son fruto de la lucha de familiares que incluso deben «pagar extorsiones» para la supervivencia de los detenidos.
Finalmente, el comunicado hace un llamado urgente a la comunidad internacional. Exigen a los gobiernos democráticos romper con «todo intento de normalización» del oficialismo, intensificar las sanciones individuales y respaldar los procesos ante la Corte Penal Internacional. Según ellos, el objetivo planteado es el desmantelamiento del supuesto aparato represivo y la «liberación total e incondicional», rechazando que los venezolanos sigan siendo usados como «fichas de negociación».

