El vicecanciller de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, alertó a la comunidad internacional sobre lo que consideró un aumento inminente en la amenaza de una intervención armada contra Venezuela.
En su mensaje publicado en X, el funcionario afirmó que «crece el peligro de agresión militar y terrorista contra Venezuela con el objetivo de derrocar con violencia al gobierno de esa nación hermana».
La declaración se produjo en medio de un clima de incertidumbre regional respecto a los movimientos estratégicos de Estados Unidos en el Caribe.
Fernández de Cossío calificó las posibles acciones extranjeras como un «acto barbárico» y advirtió sobre las graves consecuencias humanitarias que esto implicaría para la población civil. Según sus palabras, la materialización de este escenario traería consigo «muertes, destrozo y sufrimiento».
El representante de la diplomacia cubana enmarcó esta situación dentro de un contexto geopolítico continental. Describió la presunta ofensiva norteamericana como «un golpe de EEUU vs Nuestra América y su largo camino de independencia», reiterando la posición histórica de La Habana frente a la política exterior estadounidense.

