La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez (2019-2020) salió este jueves de la prisión en donde estuvo recluida cuatro años y ocho meses por acusaciones vinculadas con la crisis de 2019, después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anulara la condena de diez años en su contra y ordenara su libertad.

Añez fue invitada a la toma de posesión del presidente electo, el derechista Rodrigo Paz, el sábado.

En sus primeras declaraciones fuera de la cárcel, Áñez reiteró que en 2019 «en este país jamás hubo un golpe de Estado, lo que hubo fue un fraude electoral» que llevó a los bolivianos a «reclamar» que el voto en las elecciones generales de ese año «sea respetado».

«Jamás voy a arrepentirme de haber servido a mi patria cuando mi patria lo necesitó. Ese es el compromiso que todo boliviano que ama a su patria tiene que hacer y yo lo asumí aun sabiendo que en algún momento iba a tener un costo», sostuvo.

El TSJ anuló el miércoles 5 de noviembre la sentencia de diez años de prisión contra Jeanine Áñez, por un caso conocido como ‘golpe de Estado II’, relacionado con la crisis política y social de 2019.

«Se ha dispuesto la nulidad que ella tenía, la sentencia ejecutoriada de diez años y en consecuencia se dispone la libertad en el día, a través del juez de ejecución penal que está en La Paz», informó el presidente del TSJ, Romer Saucedo.