La Casa Blanca ratificó este miércoles 12 de noviembre la continuación de su despliegue militar en el Caribe, enfocado en una supuesta lucha contra el narcotráfico. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, aseguró que el presidente Donald Trump no permitirá que «terroristas traigan ilegales que matan a ciudadanos estadounidenses».
La declaración de Leavitt subraya la determinación de Washington de proseguir con su campaña, a pesar de las recientes controversias con sus socios internacionales.
La funcionaria fue interrogada sobre el estado de las relaciones bilaterales, especialmente luego de que el Reino Unido suspendiera el intercambio de inteligencia con Estados Unidos por desacuerdos con los ataques militares a embarcaciones en el Caribe, una medida a la que se sumó Colombia.
No obstante, Leavitt mantuvo la línea de la administración, evitando comentar directamente sobre la ruptura de cooperación con sus aliados: «He visto esos reportes (…) pero nosotros no comentamos sobre asuntos confidenciales». La secretaria reiteró la posición de que los detalles operativos y de inteligencia no son objeto de discusión pública.

