El canciller Yván Gil informó este lunes que el Gobierno inició la primera fase de una reestructuración integral de su Servicio Exterior, en relación con los lineamientos estratégicos del Plan de la Patria de las 7 Transformaciones (7T) y los principios de la Geopolítica de Paz e Integración, y destacó que cerraron las embajadas en Noruega y Australia.
A través de un comunicado expuso que el objetivo central de esta reorganización es optimizar «los recursos del Estado y redefinir nuestra presencia diplomática para fortalecer las alianzas con el Sur Global», promoviendo la solidaridad entre los pueblos y la cooperación en áreas estratégicas para el desarrollo mutuo.
Agregó que «estos esfuerzos se enmarcan en los principios irrenunciables de autodeterminación y respeto al Derecho Internacional».
Gil indicó que «tras una evaluación exhaustiva de las prioridades nacionales y en coherencia con el impulso de un mundo multicéntrico y pluripolar, se han determinado algunas medidas».
En ese sentido, anunció que la primera medida es el «Reforzamiento de la Alianza Estratégica con la Madre África» en donde se procederá a la apertura de nuevas Embajadas en la República de Zimbabue y en Burkina Faso.
Con esta decisión, el Gobierno nacional refuerza los «lazos históricos con el continente africano» y establece «Misiones Diplomáticas» residentes en dos naciones hermanas, quienes son «socios estratégicos en la lucha anticolonial y la resistencia frente a presiones hegemónicas».
Además, señaló que «estas embajadas servirán como plataformas claves» para impulsar proyectos de cooperación en agricultura, energía, educación, minería y otras áreas de interés común.



