Rodrigo Paz, ganador de las elecciones presidenciales en Bolivia, descartó durante una entrevista con CNN cualquier posibilidad de haber pactado con el Movimiento al Socialismo (MAS) para llegar al poder y aseguró que su victoria representa el cierre de un ciclo político que, a su juicio, le ha hecho daño al país.
“Hay que ser bastante masoquista como para estar vinculado a algo que no le ha hecho bien al país”, dijo en el programa Conclusiones de CNN sobre las versiones que sugieren un posible acuerdo con el partido que lideró el país durante casi dos décadas.
Paz, senador y exalcalde de Tarija de 58 años, se convirtió el domingo en el presidente electo de Bolivia al derrotar, con 54,5 % de los votos, al expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, que recibió el 45,5 % de los sufragios, en la segunda vuelta de los comicios presidenciales, según el conteo rápido del 97,4 % de actas del Tribunal Supremo Electoral.
Autodefinido como de centro, sucederá a Luis Arce, del MAS, en un contexto de profunda crisis económica que incluye escasez de combustible, alta inflación, bajas reservas y un primer semestre con una recesión de 2,4 %, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Para el presidente electo, se trata de un momento de cambio profundo: “Hay que cerrar un ciclo. Ya no es un problema solo de ser no masista. Hay que darle una apertura al país y entender una Bolivia del futuro con otras diversidades, otros aportes”.
En ese sentido, reiteró que su proyecto es amplio y abierto: “Nosotros le vamos a dar un amplio espectro a la gente que quiera participar del gobierno, lo hemos dicho abiertamente”.

