El gobierno de Trinidad y Tobago informó que recibió el respaldo de Estados Unidos para avanzar en la aprobación de licencias relacionadas con el desarrollo de recursos energéticos transfronterizos con Venezuela, medida que impactaría directamente en la economía y en el sector energético del país caribeño. Así lo informó el medio local Newsday.

El anuncio fue difundido el 30 de septiembre, luego de la reunión entre la primera ministra Kamla Persad-Bissessar y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en Washington, DC. Durante el encuentro, se confirmó que el funcionario norteamericano apoya la aprobación de las licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, para reactivar las conversaciones sobre proyectos de hidrocarburos en la zona limítrofe, entre ellos Dragon y Manakin-Cocuina.

En declaraciones posteriores, el portavoz adjunto principal del Departamento de Estado, Tommy Pigott, precisó que Rubio expresó el respaldo de Estados Unidos a la propuesta de gas Dragón, pero subrayó que se tomarán medidas para que esta iniciativa no genere beneficios significativos al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro.

El tema energético ya había sido abordado meses atrás. En abril, el entonces primer ministro Stuart Young había anunciado que la OFAC revocó las licencias otorgadas durante la administración de Joe Biden en 2023 para los campos Dragon y Manakin-Cocuina. Tras la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de noviembre de 2024, Young sostuvo conversaciones con Rubio para mantener el diálogo abierto sobre estas iniciativas.

La primera ministra de Trinidad destacó que ambas partes coincidieron en la importancia de garantizar la seguridad energética de la isla como base para la prosperidad y la estabilidad regional. El comunicado también dejó claro que los compromisos adquiridos deberán alinearse con la política de Washington hacia Venezuela.