El incremento del contrabando de huevos preocupa a los productores tachirenses, en ese sentido, buscan apoyo de organismos públicos para hallar una solución al problema.

Yuvan Rosales, presidente de Asoprohuevos, explicó que se trata de una competencia desleal, debido a que a su juicio por el lado colombiano hay mayores ventajas en cuanto a costos y financiación.

Cinco mil personas de manera directa y unas 25 mil personas de manera indirecta, en alrededor de 200 granjas en todo el estado Táchira, entre pequeños, medianos y grandes productores, corren graves riesgos frente a la entrada de huevos colombianos, por San Antonio, Ureña y La Fría— afirmó Rosales.

Subrayó que el impacto del contrabando no solo comprende Táchira, ya que va incluso a estados más al interior del territorio nacional. Por encima de todas las dificultades, Rosales anota que el sector ha crecido en un 200 por ciento en dos años, y ello es una muestra de que se quiere aportar por el bien del país y el estado.

«Si bien es cierto nosotros hasta hace unos dos años atrás contábamos con una producción de más de 270 mil huevos diarios, que era insuficiente para el consumo de los tachirenses, hicimos un gran esfuerzo para crecer a más de un millón de huevos diarios, y eso nos hace autosuficientes para el mercado tachirense. Nosotros tenemos un huevo fresco, del día, de buena calidad, y tenemos que decirlo, de muy buenos precios», dijo a La Nación.

Este lunes representantes del sector productor se hicieron presentes en la ZODI-Táchira, donde se estableció un encuentro con las autoridades militares para el martes, en el cual presentarían todas las pruebas de las actividades ilícitas de contrabando, que calcula Rosales cubre el 50 por ciento del mercado tachirense.

Los costos de producción de huevos en el Táchira son muy superiores al huevo colombiano, lo que al final se refleja en el precio final del producto, que desde el otro lado de la frontera resulta algo económico, explica el gremialista.

«En comentarios por redes sociales nos dicen que nosotros debemos producir más barato, pero es que nosotros no tenemos políticas crediticias, y todo ha sido por la tenacidad, por la resiliencia de los productores, y por el querer seguir en el país y el estado. Nos vemos amenazados por el contrabando», insistió.