El nuevo secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el surinamés Albert Ramdin, apuesta por abrir un «diálogo» con el Gobierno y la oposición de Venezuela, y evita entrar en discusiones sobre si el país «es una dictadura o no».
Ramdin, quien en mayo sucedió a Luis Almagro y se convirtió en el primer secretario general de la OEA proveniente de un país caribeño, está preparando la Asamblea General del organismo que se celebrará del 25 al 27 de junio en Antigua y Barbuda.
“Para mí dialogar es un principio básico. No voy a discutir sobre si es una dictadura o no. Para mí es importante que si hay un problema sobre democracia y elecciones tratemos de resolverlo para que haya estabilidad política en el futuro. Solo decir que es una dictadura. ¿y después? Necesito soluciones”, respondió Ramdin al ser consultado sobre Venezuela.
Asimismo, dijo con respecto a que el próximo mes se cumple un año de las elecciones presidenciales en Venezuela, que para la organización que representa «la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho son principios básicos». «Quiero promover un enfoque basado en el diálogo con el gobierno pero también con la oposición en Venezuela, con todos los partidos», aseguró.
El secretario se refirió a que organiza su primera Asamblea General y que es “especial” por ser el primer caribeño elegido para este cargo tras casi 70 u 80 años y porque se celebre precisamente en un país de la región, reseña Alberto News.
Ramdin también dijo que “Haití debe ser una prioridad para todos”. “Es un Estado miembro de la OEA y tenemos el deber moral de ayudarlo. Ha habido más muertos en Haití en los dos últimos meses que en cualquier otro lugar del mundo (sic)”, alertó.
El vocero explicó que están desarrollando un plan que tiene como pilares la seguridad, la entrega inmediata de ayuda humanitaria y la celebración de elecciones para que Haití tenga un gobierno legítimo. “Esperamos tener este plan listo a mediados de julio para presentarlo a los Estados miembros y coordinar esfuerzos con otros socios como la ONU y los bancos regionales”, detalló.
Tras la salida de Nicaragua de la OEA apuntó que “es importante monitorear su situación política porque es parte del hemisferio”.
Con respecto a las políticas migratorias en Estados Unidos señaló que “es importante que la ejecución de estas regulaciones respete los derechos humanos de los migrantes. El tema migratorio se puede atender a corto plazo con acciones judiciales y deportaciones. Pero hay un problema estructural en los países de donde las personas emigran. Hay problemas de seguridad, económicos y de perspectivas de futuro. Sin resolver esto, es muy difícil tener una sociedad civil estable. Es importante invertir para crear empleo y mejorar la seguridad”, recomendó.

