Cientos de trabajadores venezolanos se movilizaron este jueves 1 de mayo en Caracas para exigir mejoras salariales, condiciones laborales dignas y el respeto a las convenciones colectivas. La protesta, organizada por gremios y sindicatos autónomos, comenzó en Plaza Venezuela y culminó en Parque Carabobo, bajo el lema “Quiero un salario para vivir con dignidad”.

Los manifestantes, provenientes de sectores como educación, salud, administración pública y empresas básicas, rechazaron los “pagos de hambre” y demandaron una política salarial que garantice una vida digna. “No quiero bono, no quiero CLAP, yo lo que quiero es que se vaya Nicolás”, corearon, denunciando también la falta de diálogo con sindicatos independientes y el deterioro de los derechos laborales.

La marcha se realizó tras el anuncio de Nicolás Maduro sobre el aumento del ingreso mínimo integral a 160 dólares mensuales, que incluye un “ingreso de guerra económica” de 120 dólares y un cestaticket de 40 dólares. Sin embargo, el salario mínimo legal, de 130 bolívares (1,48 dólares), permanece congelado desde marzo de 2022, cuando equivalía a 30 dólares, lo que ha generado fuertes críticas de los sindicatos.

Maduro defendió la indexación del ingreso integral como “un concepto justo y único en el mundo”, afirmando que protege el poder adquisitivo frente a la “guerra económica”. Además, anunció que las pensiones subirán a 50 dólares y que cinco millones de hogares recibirán un bono familiar a través del Carnet de la Patria, medidas que no han aplacado las demandas de los trabajadores.