Un venezolano de 32 años que trabajaba como repartidor de McDonald’s en Detroit, fue encarcelado el 15 de enero, pese a haber entrado legalmente a Estados Unidos a través de la app CBP One. Hoy está preso en la cárcel para terroristas construida por orden de Nayib Bukele en El Salvador.
Han pasado solo tres meses desde que fue detenido, pero el padre de un niño de cuatro años, ha pasado este tiempo preso en el centro penitenciario del condado de Calhoun, al oeste de Míchigan. Luego, fue trasladado a un centro de detención de ICE en Ohio. Más tarde, al centro de detención de El Valle, en Texas, el mismo lugar desde el que partieron los vuelos de deportados que Trump gestiona desde inicios de su segunda presidencia, reportó El País.
Sin embargo, durante los últimos días su nombre, Ricardo Prada Vásquez fue noticia porque sus familiares desconocían su paradero.
“Me dicen que también apareció en El Salvador y relacionado con el Tren de Aragua”, declaró un amigo suyo en Estados Unidos que prefirió no identificarse por temor a que le suceda lo mismo.
El nombre de Prada no está ni en los registros de los centros de detención estadounidenses ni en el sistema de localización de detenidos de ICE, tampoco en las listas que publicaron los medios días después de que tres aviones despegaran desde Texas y aterrizaran en Centroamérica con cientos de reclusos a bordo. Sin ningún rastro de Prada, sin que hasta ahora se supiera si estaba vivo o muerto, se abre el interrogante de si, en realidad, hay muchas más personas deportadas que las que el Gobierno ha estado dispuesto a admitir.
Gris Vogt, una estadounidense de origen mexicano que está en contacto con familiares de Prada, y que a través de su cuenta de TikTok da voz a personas enviadas al CECOT, confirmó a EL PAÍS la localización del hombre. “Desde el 14 de marzo, la familia no sabía nada de Ricardo, y tenían mucho miedo a hablar. Pero no es el único caso, hay mucha gente buscando todavía a sus familiares”.
Este martes, después de que el caso de un joven desaparecido bajo custodia de ICE saltara a la prensa, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reconoció públicamente en la red social X que el joven “fue expulsado” a El Salvador el 15 de marzo, el mismo día que se enviaron a los primeros 238 detenidos.
La información del Departamento, a modo de respuesta a un artículo de The New York Times, tilda de “falsa” la publicación y asegura que, tras la detención de Prada y una posterior investigación, llegaron a la concusión de que “era una amenaza para la seguridad pública por ser miembro confirmado de TdA (Tren de Aragua) y violar sus condiciones de admisión”.

