El politólogo Enderson Sequera afirmó que la candidatura de Juan Requesens a la gobernación del estado Miranda «fue negociada».
En entrevista con Efecto Cocuyo expuso que para las elecciones del 25 de mayo, el sector que va a elecciones con las tarjetas de UNT y Unión y Cambio, tuvo que negociar con el Gobierno de Nicolás Maduro, para participar y también para lograr acuerdos.
Entre los detractores de Rosales y Capriles, Zulia y Miranda son percibidos como parte de esos espacios “negociados” para el 25 de mayo; es decir, que el chavismo “cede” o acepta la derrota en dichas gobernaciones en “compensación” por la participación de un sector de la oposición que contribuiría con la legitimidad de los comicios, luego de lo ocurrido el 28 de julio. Para Sequera, las candidaturas en ambos estados tienen un contexto distinto.
“En el caso de Rosales en Zulia, su liderazgo en el estado le permite pelear con sus votos la reelección, mientras que en el caso de Requesens en Miranda todo indica que hubo una negociación de por medio con el gobierno a cambio de participación, lo que lleva a una posible adjudicación del cargo. En todo caso, la estrategia del gobierno sigue siendo la misma: elegir su propia oposición. Una oposición que pueda vender a la comunidad internacional, que no sea una amenaza para ellos y con figuras que tengan mayor credibilidad que la oposición que está en la AN 2020”, apuntó el politólogo.
Por su parte, el consultor político y presidente de Poder y Estrategia, Ricardo Ríos manifestó que, a su juicio, la oposición lanzó candidaturas desconocidas en algunos estados porque sabe que allí ganará el chavismo.
“Las postulaciones de este sector de la oposición implica que habrá un bloque más o menos fuerte dentro de la precaria participación política en estas elecciones. Es lógico que quienes hoy son gobernadores en Zulia, Cojedes, Nueva Esparta y Barinas sean los candidatos, mientras el hecho de que haya candidaturas desconocidas en el resto de los estados pudiera indicar que se dan por perdidos y por eso no hay candidatos competitivos ni con trayectoria, dispuestos a arriesgarse”.
“La hipótesis de la negociación no se puede dejar de mencionar, en el sentido de que no se apunta a una elección sino a una asignación de espacios, a partir de que al igual que el 28 de julio, no se publiquen resultados ni se conozcan resultados mesa por mesa, porque eso dejaría en evidencia la baja participación y complica esa negociación. Esto también explicaría el porqué de candidaturas desconocidas a las gobernaciones donde no hay chance electoral o haya una especie de acuerdo con el gobierno”, sostuvo Ríos.

