Los pescadores industriales y artesanales de Venezuela denunciaron una grave crisis en el sector debido al aumento desmedido del precio del diésel, que ha paralizado las flotas pesqueras desde finales de 2024. Según un reportaje de Crónica Uno, el incremento del combustible a $0,43 por litro, establecido el 30 de noviembre del año pasado, ha dejado sin empleo a miles de marinos y amenaza el abastecimiento de pescado en el país.
Henry Sánchez, presidente del Sindicato Bolivariano de Pescadores Industriales y Afines (Sibopia), señaló que la medida gubernamental ha sumido a los trabajadores en una situación de extrema vulnerabilidad. “Nuestros ingresos como marinos dependen del bono de producción, el cual se ha visto anulado por la inactividad de los barcos”, afirmó. Sánchez alertó que la mayoría de los marinos han sido desembarcados, quedando sin recursos para sostener a sus familias.
Por su parte, Salvatore Passanisi, presidente de la Asociación Oriental de Armadores de la Pesca de Arrastre (Asopesca), indicó que unos 200 barcos de pesca industrial están parados desde el 24 de diciembre de 2024, afectando especialmente al estado Sucre, donde más del 90% de la economía depende de la pesca. “Los barcos todos han aparcado en muelles ante el aumento del gasoil. Esto ha generado un impacto económico que la industria no puede costear”, precisó.
Sánchez expresó su frustración por la falta de avances en las negociaciones con el Ministerio de Pesca y Acuicultura y Pdvsa. “Desde noviembre de 2024 estamos en conversaciones con el ministro Juan Carlos Loyo para negociar un nuevo precio del diésel y cinco meses después todavía no hay un acuerdo”, reveló. Los pescadores advierten que la inactividad prolongada podría acabar con el sector, como ha ocurrido con otras actividades pesqueras.
Ambos gremios destacaron la urgencia de fijar un precio razonable para el combustible que no encarezca el pescado hasta hacerlo inaccesible para los consumidores. “Entendemos la lógica del Gobierno de fijar un precio al combustible ante la crisis económica del país y también la de los armadores al no querer operar a pérdida, pero la falta de atención para la solución está sumiendo a nuestras familias en la desesperación y el hambre”, sentenció Sánchez.
Asopesca y Sibopia exhortaron a las autoridades a llegar a un acuerdo pronto para reactivar la pesca y garantizar el suministro de alimentos marinos. La paralización ha reducido la oferta de pescado, elevando sus precios y afectando a los venezolanos que dependen de este alimento como fuente de proteína.

