La organización Transparencia Venezuela, capítulo de Transparency International, anunció el cierre definitivo de sus operaciones en el país debido a la criminalización de las ONG y continuará su labor desde el exilio.

Así lo informó su directora ejecutiva, Mercedes De Freitas, desde Berlín, acompañada por directivos de la red global anticorrupción.

La decisión responde a las leyes impuestas por el gobierno venezolano que dificultan la rendición de cuentas y el acceso a la información.

«Nuestra labor choca con un sistema que protege la corrupción y persigue a quienes la denuncian”, declaró De Freitas.

Transparency International ratificó su respaldo a la organización venezolana, asegurando que seguirá vigilando los casos de corrupción en el país, que ya han sido denunciados en 30 naciones.