El partido opositor Primero Justicia anunció el pasado 9 de febrero que no participaría en las elecciones legislativas y regionales del 27 de abril, una decisión que ha generado una fuerte controversia interna.

Según la dirigencia del partido, esta decisión fue tomada sin el debate ni el acuerdo de las instancias correspondientes, como el Comité Político Nacional y la Junta de Dirección Nacional.

A través de un comunicado, los presidentes regionales y autoridades electas de manera legítima expresaron su descontento, calificando este hecho como parte de una serie de conductas indebidas. Estas incluyen el uso de las comunicaciones oficiales del partido para establecer posiciones públicas sin el consenso necesario entre sus miembros.

La controversia no solo ha generado un debate sobre la toma de decisiones dentro del partido, sino que también ha desencadenado campañas de desprestigio que han afectado el ambiente interno. Los líderes que permanecen en Venezuela han sido especialmente perjudicados por estas tensiones, lo que ha contribuido a un clima de desunión y desconfianza.

Los firmantes del comunicado argumentaron que la estrategia de abstención no ha sido efectiva en el pasado, pues ha favorecido al oficialismo y ha desmotivado a la oposición. «La defensa de los resultados electorales del 28 de julio de 2024 no debe traducirse en un llamado a la abstención», señalaron, destacando la importancia de la unidad como la mejor defensa contra las amenazas y la persecución política que enfrentan.

«Nuestra posición es firme: Primero Justicia debe ser un espacio de justicia y democracia, donde se respeten los derechos de sus militantes», declararon los voceros del partido. Reiteraron su compromiso con el fortalecimiento institucional y la unidad interna, rechazando las imposiciones unilaterales que comprometen la integridad del partido. «Ni la abstención ni la participación serán efectivas, sino vamos todos unidos», concluyeron, enfatizando la necesidad de un consenso genuino para avanzar hacia un futuro democrático en Venezuela.