El exmilitar venezolano Ronald Ojeda estaba en su vivienda de Santiago, Chile, el 21 de febrero de 2024 cuando fue secuestrado por personas vestidas como agentes de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI). Nueve días después, el 1 de marzo, las autoridades confirmaron el hallazgo de su cuerpo dentro de una maleta sepultada bajo metros de cemento en la comuna de Maipú, en la capital del país.

Un año después, el caso de Ojeda, de 32 años, sigue bajo investigación en Chile y tiene reserva judicial. Las autoridades sostienen que tiene vinculaciones con el crimen organizado.

El 12 de febrero, la Corte de Apelaciones de San Miguel, en Santiago, aprobó la solicitud de extradición de tres personas en Colombia y una en Estados Unidos, debido a sus presuntos vínculos con el secuestro y asesinato del exteniente y con la célula Piratas de Aragua, ligada, según las autoridades, a la organización criminal del Tren de Aragua que operaba en Chile.

La Fiscalía dijo además que iniciará trámites para pedir la extradición de un segundo detenido en EE.UU.

Ángel Valencia, fiscal nacional del Ministerio Público de Chile, dijo el pasado 23 de enero en una entrevista con Tele13 Radio que “hay tres personas que declaran en la investigación que atribuyen el encargo a autoridades del gobierno venezolano”.

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