La «solución Directv» para acabar con la crisis terminal

Opinión | agosto 20, 2020 | 6:26 am.

Lo que ha pasado con Directv es digno de análisis. Abre las puertas para una solución a la crisis terminal. El oficialismo terminó cediendo ante las sanciones. Los canales gubernamentales sobre los que pesaban medidas fueron sacados de la parrilla.

Los que crean que quienes ejercen el poder están dispuestos a inmolarse están equivocados. Cuando se ven en dificultades, lo que les importa es una salida, así afecte a sus propias huestes o a sus intereses. Ante la dramática realidad de un gobierno que en medio de las sanciones se queda sin posibilidades, hay que buscar una salida definitiva: Un gobierno de emergencia y de salvación nacional que convoque a elecciones presidenciales.

En la Constitución ineficaz de 1999 se estableció en el artículo sexto que el gobierno es y será siempre democrático, electivo, alternativo, plural y de mandatos revocables. Es tiempo de cumplir la Carta Magna. La comunidad internacional respalda una transición pacífica y electoral. Lo más sensato es llegar a un acuerdo ante el momento más aciago de la historia nacional.

El Congreso de Angostura

El 15 de agosto de 1819 quedó aprobada la Constitución de Angostura sobre la base del proyecto del Libertador. En el discurso de presentación Bolívar pronunció la frase: “nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerlo y él a mandarlo de donde se origina la usurpación y la tiranía”.

El Libertador presentó un proyecto que garantizó la alternancia en el ejercicio del poder, sin reelección continuada ni indefinida. La Constitución de Angostura consagró la libertad, la seguridad, la propiedad y la igualdad. Un estado de derecho fuerte con independencia de poderes y respeto a los derechos humanos.

Abolió la Constitución de 1811 que contempló un triunvirato en el ejecutivo, al cual sustituyó por un presidente unipersonal. Sin embargo, no todo lo que Bolívar planteó fue acogido, entre ello el “poder moral”, una especie de tercera cámara parlamentaria ocupada del rumbo ético de la nación. El Libertador dejó claro que el gobierno de las armas siempre ha terminado en usurpación. Aconsejando el de las leyes. La fuerza del derecho y no el derecho de la fuerza.

@OscarArnal