María Corina Machado expresó en una conversación con el Milken Institute que la población venezolana tiene derecho a un proceso electoral que «legitime a quien los venezolanos elijan como presidente de la República» y que un calendario electoral “daría certidumbre”.
“El resultado final es un proceso electoral que realmente legitimará al presidente. Creemos que eso debería tener lugar en los próximos 12 meses como máximo”, sentenció.
Machado afirmó que el país atraviesa una coyuntura decisiva tras años de «deterioro institucional, social y económico», con una ventana de oportunidad para un cambio político.
En su intervención describió el momento actual como un punto de quiebre histórico, en el que convergen el agotamiento del modelo y una creciente presión social contenida. A su juicio, existe una expectativa real de transformación, aunque acompañada de un agravamiento sostenido de las condiciones de vida en el país.
“Y finalmente estamos en el umbral de la libertad después de casi 30 años de destrucción. Este es un momento único que ha traído esperanza para los venezolanos”, dijo la opositora durante el encuentro, refiere una nota de Vente Venezuela.
Al mismo tiempo, enfatizó que esa esperanza convive con una emergencia social cada vez más profunda, reflejada en indicadores de pobreza, educación y precios, lo que incrementa la tensión interna pese a una aparente calma.
“Tenemos al 86% de la población viviendo en pobreza. La inflación acaba de alcanzar el 650% anual. Las tensiones están creciendo y creciendo”, advirtió.
Para la Nobel de la Paz el proceso de transición no se limita al evento electoral, sino que contempla una «reconstrucción acelerada del Estado, comenzando por el restablecimiento del Estado de derecho, la reinserción financiera internacional y una profunda reforma económica».
También acotó que están dispuestos a negociar. “Estamos dispuestos a entrar en una transición negociada con incentivos y garantías. Pero necesitamos traer justicia porque la gente no aceptará la impunidad”, aclaró.

