La Federación Venezolana de Maestros (FVM) y sus 27 sindicatos dirigieron un comunicado este jueves 7 de mayo a los trabajadores del sector, padres, representantes y al Ejecutivo Nacional en el que rechazan el reciente ajuste al ingreso integral.

«Manifestamos nuestro más enérgico rechazo y profunda indignación ante el anuncio presidencial del pasado 30 de abril. Lo que debió ser un acto de justicia social para quienes sostienen el futuro del país, se convirtió en una nueva burla institucionalizada contra la dignidad del magisterio venezolano y la clase trabajadora», indica una parte del texto.

A juicio del gremio «lo que se presentó bajo la narrativa de un «aumento», no es más que una maniobra de distracción y una falsedad administrativa que profundiza la crisis de la familia venezolana».

La FVM fue tajante al indicar que «bonificación no es salario» y denuncian que el «ajuste a 240 dólares» es «una estafa salarial».

«El Ejecutivo persiste en su política de bonificación del ingreso, manteniendo el salario mínimo anclado a cifras insignificantes, esta práctica es una violación abierta a la legislación laboral vigente y a la Constitución nacional. Pulveriza las prestaciones sociales, años de servicio se traducen hoy en migajas, ya que los bonos no tienen incidencia en el cálculo de la antigüedad», sostienen.

Esta decisión, a juicio del magisterio, «aniquila la seguridad social». «Sin salario real, no hay aportes dignos para la salud ni para el sistema de pensiones, sin incidencia legal estos bonos no se computan para el cálculo de vacaciones, aguinaldos ni antigüedad, despojando al trabajador de su patrimonio histórico» agregan.

Asimismo, advierten que mientras el bolívar pierde valor diariamente y el dólar incrementa su precio, estos montos se diluyen antes de llegar a las manos del trabajador.

«La realidad del mercado pulveriza cualquier anuncio oficial. Con una canasta alimentaria que ronda los $700 y una canasta básica general que se aproxima a los $2.000, el ingreso actual condena a los maestros a la pobreza extrema. Es matemáticamente imposible cubrir las necesidades básicas de un hogar con el esquema actual», afirma la institución.

También demandan la incorporación inmediata de los jubilados al beneficio del cesta ticket (bono de alimentación).  «No aceptaremos que se les siga tratando como ciudadanos de segunda categoría, negándoles un beneficio que, aunque insuficiente, es vital para su subsistencia alimentaria», defendieron.

Por último, exigen una discusión real de la Convención Colectiva, revisión del tabulador salarial por categorías y jerarquías y «el cese de las políticas que destruyen el poder adquisitivo del trabajador».

 

comunicado FVM