Las petroleras estadounidenses ExxonMobil y ConocoPhillips han intensificado gestiones para asegurar condiciones contractuales sólidas antes de considerar un eventual retorno a Venezuela, país del que salieron hace casi dos décadas.
Entre sus principales exigencias figuran garantías frente a posibles expropiaciones y mecanismos que permitan recuperar deudas millonarias pendientes.
De acuerdo con información difundida por Bloomberg, ambas compañías mantienen conversaciones con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, en las que se evalúan posibles acuerdos para explotar las amplias reservas de crudo venezolano.
Aunque reconocen avances en la disposición oficial para negociar, las empresas insisten en que aún deben resolverse aspectos clave, como los esquemas de participación en la producción y la seguridad jurídica.
En paralelo, representantes de Exxon han sostenido contactos tanto con autoridades estadounidenses como venezolanas, mientras la empresa analiza la posibilidad de aplicar su experiencia en crudos pesados —similar al venezolano— para futuros proyectos.
Este interés se produce en un contexto de impulso político desde Washington y Caracas para reactivar la producción petrolera, recoge Bloomberg.
No obstante, las compañías se mantienen cautelosas ante la incertidumbre política en ambos países. Exigen cláusulas de estabilidad que protejan sus inversiones a largo plazo y mecanismos de arbitraje internacional en caso de disputas, condiciones habituales en este tipo de acuerdos.
Para Venezuela, el eventual regreso de estas multinacionales representaría una oportunidad para atraer nuevas inversiones y avanzar en la recuperación económica. Sin embargo, expertos advierten que, para concretarse, el país deberá ofrecer condiciones suficientemente atractivas que disipen los riesgos percibidos por los inversionistas internacionales.

