El libro «Sabores del alma: universos culinarios entre el origen y la vanguardia», un proyecto que lleva a cabo Bancamiga, fue presentado este jueves 7 de mayo en la quinta La Esmeralda, en Caracas.

El texto que busca rescatar la memoria gastronómica de Venezuela condensa las historias de varios chef reconocidos internacionalmente con estrellas Michelin, luego de visitas a Venezuela en las que exploraron los ingredientes criollos.

El presidente de la junta directiva de Bancamiga José Simón Elarba ofreció unas palabras para dar oficialmente bautizado el libro, en ese sentido, expresó que con este proyecto querían traer a Venezuela «muchas de las cosas que se están innovando en el mundo».

«Cuando estamos de viaje añoramos el Ávila, los que somos del interior, añoramos la finca, el pasto, pero en realidad lo que añoramos es la comida, la cena. (…) Queríamos traer a esa gente de afuera para que se cruzara con nuestra experiencia y sabores locales», dijo.

Elarba bromeó con los asistentes que después de terminar este libro prometía hacer uno de la comida callejera venezolana y mencionó, por ejemplo, contar las historias de las empanadas de Margarita o la carne en vara de Maracaibo.

La vicepresidenta de marketing de Bancamiga Paula Vargas expresó que este texto gastronómico nace con la intención de preservar la historia gastronómica de Venezuela. “Queríamos dejar un legado de la importancia de la gastronomía para nuestro país”, resaltó durante el bautizo.

Claudia Acosta country manager de Mastercard Venezuela, uno de los aliados de esta iniciativa, habló de la tarjeta Passion Card, lanzada esta semana en alianza con Bancamiga, la cual también lleva por nombre «Sabores del alma». La vocera dijo que esta es la primera tarjeta que lanzan en Venezuela enfocada en la gastronomía y que los usuarios acceden a beneficios de lealtad.

Entre los chef invitados en este libro está: Massimo Bottura, considerado uno de los chefs más innovadores e influyentes de la actualidad, quien visitó Caracas en 2025.

Bancamiga dijo en ese momento que con esta campaña buscaba conectar con sus clientes a través de sus pasiones. «La comida siempre ha sido un elemento poderoso porque conecta con el presente y con emociones muy positivas del pasado. Es una vía para ofrecer experiencias gastronómicas inolvidables y para que los clientes se acerquen a productos y servicios financieros que ayudan a vivir esos momentos de una manera diferente».

Sabores del alma Bancamiga