El comisario jefe del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) Pascual González señaló este martes que el 80% de los ciberataques que ocurren en Venezuela van dirigidos al sector financiero.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el III Congreso Internacional de Ciberseguridad, que se celebra este martes en Caracas. El funcionario apuntó que desde 2023 aumentaron los ataques a través de ransomware, phishing y troyanos.
Los ataques cibernéticos más comunes en Venezuela se concentran de la siguiente manera: phishing 40%, troyano bancario 35%, cadena de suministro 8%, filtración de datos 6%, ransomware 5%, DDoS 4% e IDOR 2%, recoge Bitácora Económica en X.
González detalló que la infraestructura tecnológica del país enfrenta un promedio de 25.570 amenazas diarias y que esto equivale a un intento cada 3,5 segundos o lo que también equivale a que ocurren 17 intentos por minuto. Entre julio 2023 y julio 2024 hubo 9.333.361 incidentes, de acuerdo con los datos del organismo.
La Asociación Bancaria de Venezuela (ABV) junto a autoridades del sector bancario lanzaron una campaña llamada «La precaución es tu escudo» para concientizar a la población sobre las medidas de prevención ante la creciente amenaza de los ciberdelitos.
«Unimos voluntades para proteger a los usuarios de los ataques, la banca y las autoridades han hecho lo necesario para proteger a la población con las medidas de seguridad necesarias, ahora nuestra recomendación es alertar a que eviten acceder a enlaces sospechosos que llevan a páginas web que simulan fraudulentamente ser la de su banco», expresó entonces Pedro Pacheco, presidente de la asociación.
Los datos de la División Nacional de Experticias Informáticas del Cicpc ubican a Venezuela en el tercer puesto en Latinoamérica con mayor incidencia de ciberataques en el ranking de 2025, solo superada por Brasil y México, entre la variante más utilizada está la Qilin Ransomware.
La ABV ha advertido que el phishing a nivel mundial y local está experimentando un crecimiento significativo en los últimos años, como consecuencia del uso con fines delictivos de las herramientas tecnológicas, incluyendo la inteligencia artificial.

