El diputado opositor Henrique Capriles reiteró este sábado que continúa la lucha por el incremento del salario mínimo, a pesar del reciente aumento, equivalente a 240 dólares, del «ingreso mínimo integral», conformado en su mayoría por bonificaciones sin incidencia en beneficios laborales.

A través de su cuenta de X, el también dos veces candidato a la Presidencia reclamó que el salario mínimo y las pensiones sigan en 130 bolívares al mes, unos 26 centavos según el tipo de cambio oficial, un monto que no se ajusta desde 2022, cuando equivalía a unos 30 dólares.

«La paz verdadera se construye con salarios dignos, inversión, empleo, servicios públicos de calidad e instituciones que respondan a la gente», manifestó el diputado, que propuso el incremento del salario mínimo equivalente a 150 dólares al mes.

El parlamentario también rechazó el uso de recursos públicos para propaganda. «El concierto de ayer en la Carlota fue un fracaso. Quedó más que claro que la prioridad de la gente no es esa. Pero el tema que queda es ¿cuánto le costó al país el cierre de una campaña de propaganda oficial?», dijo.

El jueves, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el aumento del «ingreso mínimo integral» a 240 dólares mensuales, aunque no precisó en cuánto quedará el salario mínimo, congelado desde 2022.

Sin embargo, la ONG Provea aseguró este sábado en X que el anuncio de Delcy Rodríguez «corresponde a un bono, no al salario base», y subrayó que las bonificaciones son «excluyentes y no inciden en prestaciones, vacaciones ni utilidades».

En los últimos años, el Ejecutivo ha centrado su política salarial en el pago de dos bonos para los trabajadores públicos: uno de alimentación y otro denominado «ingreso de guerra económica», los dos sin incidencia en beneficios laborales, recoge Alberto News.

Ambos sumaban 190 dólares antes del anuncio del jueves de Delcy Rodríguez y eran depositados en bolívares a la tasa oficial del día.