El economista Asdrúbal Oliveros calificó como «incompleta» la actual estrategia monetaria aplicada por el Ejecutivo Nacional, la cual se basa en una venta agresiva de divisas en el mercado bancario para frenar las expectativas de devaluación y contener la inflación.

En entrevista con Unión Radio, expuso que aunque el Banco Central de Venezuela (BCV) ha inyectado más de 3.500 millones de dólares al mercado entre enero y abril de 2026, los resultados en términos de reducción de la brecha cambiaria y control de precios han sido «bastante limitados».

Destacó que, según cifras oficiales, la inflación anualizada aún supera el 600 %, lo que evidencia que la sola inyección de dólares no es suficiente para resolver el problema de fondo que aqueja a los venezolanos.

«Estamos ante una política incompleta. Si no se incorporan otros elementos, lo que tenemos es una quema de divisas donde los resultados son muy restringidos frente al volumen de recursos utilizados», apuntó Oliveros.

Asimismo, explicó que esos 3.500 millones de dólares provienen directamente de la exportación petrolera, pero no han logrado un impacto significativo en la estabilización de la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.

A su juicio, uno de los puntos críticos es la operatividad del sistema bancario tras las sanciones que afectaron al BCV. Oliveros explicó que el sistema de corresponsalías bancarias —vital para que los bancos reciban y movilicen los dólares de forma eficiente— no está funcionando a plena capacidad para todas las instituciones.

Finalmente, subrayó la importancia de observar cómo se distribuirán los recursos en esta nueva etapa, y recordó que, históricamente, la banca pública (especialmente el Banco de Venezuela) ha canalizado cerca del 50 % de las divisas vendidas por el Estado.

«Es un tema clave entender cuánto irá a la banca pública y cuánto a la privada. De esa distribución proporcional dependerá que la política tenga un mayor alcance en el sector empresarial y en los particulares», concluyó.