A dos meses de la aprobación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática en Venezuela, según el Gobierno han sido beneficiadas más de 8 mil personas, sin embargo, el activista de ddhh Marino Alvarado -Provea- y el dirigente de Primero Justicia Samuel Díaz Pulgar cuestionaron su aplicación «selectiva» y que algunas personas acusadas de rebelión no han recibido amnistía.

La Comisión Especial de Seguimiento a la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática presentó un balance este miércoles, sobre su aplicación de esta norma. El presidente de la instancia, diputado Jorge Arreaza informó que 8.616 personas han sido beneficiadas hasta la fecha. Del total, 314 ciudadanos obtuvieron su libertad inmediata, mientras que otros 8.302 que se encontraban bajo medidas cautelares ahora gozan de libertad absoluta. El reporte destaca que se han procesado 12.187 solicitudes válidas en todo el país.

En declaración vía telefónica a ND, Marino Alvarado expuso que la ley actual presenta una contradicción histórica fundamental: la exclusión del delito de rebelión. Sin embargo, destacó que es positiva porque han sido liberados un número importante de presos políticos y se le ha dado libertad plena a personas que tenían muchos años con libertad condicional.

«Evidentemente pudo ser una mejor ley y la que está vigente se puede aplicar mejor si se utiliza el criterio de que en caso de duda en la interpretación de alguna norma, se debe favorecer al preso o a quien tiene libertad condicional», subrayó.

A su juicio, los jueces han fallado y también la comisión que le hace seguimiento a la ley porque la interpretación que están realizando de la ley es «muy restrictiva».

«Por otra parte, el Ejecutivo nacional tiene otras opciones entre ellas el indulto».

Alvarado expuso que el proceso de amnistía tiene una falla de origen que es que excluye el delito de rebelión, «cuando en la historia de las amnistías tanto en Venezuela, como en otros países es precisamente el delito de rebelión el delito principal para la amnistía», cuestionó.

«No se le quiere dar amnistía a los militares o a las personas que han recurrido a la violencia cuando la amnistía se trata precisamente de liberar a personas que asumieron la violencia desde una perspectiva política, se rebelaron contra el Estado y que se busca que a través de la amnistía, se incorporan al proceso de convivencia y paz».

Una ley «selectiva»

Desde la dirigencia de Primero Justicia (PJ), el balance es más crítico. El director nacional de Comunicaciones de la tolda aurinegra, Samuel Díaz Pulgar sostuvo que su aplicación ha sido «selectiva» y recordó que todavía permanecen tras las rejas más de 600 personas.

Vía WhatsApp, criticó que muchos de los beneficiados no gozan de libertad plena, sino que enfrentan regímenes de presentación y otras restricciones que mantienen el control político sobre ellos.

«Desde PJ hemos sido muy claros de que la Ley de Amnistía no es suficiente. Cuando fue anunciada dijimos que esta tiene que venir acompañada de unos puntos a cumplir: lo primero es que no puede ser selectiva, porque hasta ahora se ha demostrado que es una amnistía completamente selectiva, y que hemos dejado muy claro que en Venezuela no haría falta una ley porque los presos políticos son una decisión política», fustigó.

«La ley no sanea la existencia de más de 600 presos políticos que podrían ser indultados, que podrían ser liberados si hubiese una decisión, determinación y una voluntad política por parte del Gobierno, cosa que no ha ocurrido».

Díaz Pulgar quien regresó a Venezuela tras haber sido víctima de amenazas y persecución, apuntó que todavía no se ha cerrado El Helicoide y que en el país existen más de 90 centros de detención que deben ser desmantelados.

«Deben darse las garantías suficientes para que todo exiliado pueda volver de manera segura y que, adicionalmente, todo el aparato de represivo sea desmontado».

Respecto a qué le motivó para regresar a Venezuela, manifestó que todos los dirigentes políticos tienen la responsabilidad y el deber de ejercer lo que le dice a los ciudadanos.

«Quienes tenemos la oportunidad de estar dentro del país, tenemos que dar certeza a la población, más allá de palabras, a través de acciones. Tenemos que dar el ejemplo y no puedes pedir una acción si no estás dispuesto a hacerlo», agregó.

Pese a esto, reconoció que la persecución no ha cesado, y refirió al caso de la detención del dirigente de su partido Alexis Paparoni.

En este sentido, expuso que la oposición democrática sigue de cerca los testimonios de familiares y de ex presos políticos; y que su objetivo es no descansar hasta que no quede ni un preso político. «Se habla de excarcelaciones, no libertad plena, muchos siguen con medidas cautelares que es a lo que apostamos».

¿Qué hace falta? 

– Si bien hemos avanzado, hace falta que se cumpla a cabalidad, y que se demuestre que en realidad hay voluntad política para lograr un cambio. Se tiene que dar libertad plena a todos los presos políticos, tanto civiles como militares. Del mismo modo, tiene que desmontarse el aparato de represión del Estado, debe haber libertad de prensa plena.

Los medios deben poder comunicar transparentemente, no autocensurarse como ocurría en Venevisión o Televen. También es fundamental, desmontar el bloqueo cibernético que existe para que la gente pueda acceder libremente a portales de noticias o aplicaciones como Twitter.