El abogado y analista político Benigno Alarcón afirmó que a cuatro meses de la detención de Nicolás Maduro, Venezuela no avanza a una transición política sino a la normalización económica «sin condiciones políticas significativas».

Así lo expresó en su artículo para Americas Quaterly, al describir la «estrategia» que sigue Delcy Rodríguez como presidenta encargada.

«La secuencia de los acontecimientos recientes sugiere un plan coherente más que improvisación: un nuevo acuerdo con Chevron en la Faja del Orinoco; las licencias generales 56 y 57 de la OFAC; el registro de Rodríguez como candidato presidencial bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA) de EE. UU .; la derogación unilateral de la Ley de Amnistía mientras 473 presos políticos permanecen detenidos; y la toma del poder del llamado Poder Ciudadano mediante el nombramiento de sus aliados Larry Devoe como fiscal general y Eglée González Lobato como defensora del pueblo. Estas acciones apuntan a un esfuerzo no solo por gobernar, sino por consolidar el poder bajo nuevas condiciones», suscribe el texto.

A su juicio, el mayor riesgo no es la ausencia de la transición, sino la «simulación» de la misma.

«Eso podría significar unas elecciones no competitivas en 2027, con Rodríguez ya normalizado internacionalmente, la fiscalía y el defensor del pueblo alineados con el gobierno, el calendario electoral impuesto unilateralmente y con la presión internacional agotada por las concesiones económicas anteriores. Tal resultado equivaldría a una normalización sin una transición genuina».