Entre febrero y marzo la producción petrolera de Venezuela aumentó 7,24%, según el más reciente informe de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep). A la par empresas como Repsol y Chevron suscriben acuerdos para elevar sus operaciones en el país.

La flexibilización de las regulaciones en materia energética desde principio de año allana el camino para expandir los negocios de las empresas petroleras y con ello una mayor producción de crudo, sin embargo, la infraestructura eléctrica adolece y representa un desafío para los planes que tienen las multinacionales.

Datos de la Asociación Venezolana de la Pequeña y Mediana Industria Petrolera (Petropymi) revelan que hacen falta 2.000 megavatios para electrificar toda la infraestructura, alcanzar esta meta brinda la capacidad de producir 2 millones de barriles de petróleo diarios, lo que representa un millón más de lo que produce el país actualmente.

«Esa es una limitante y por eso hay la intención de remediar el sector eléctrico para poder alimentar el sector petrolero. Para elevar la producción petrolera hay que electrificar algunas instalaciones, hacer inversiones, sobre todo en estados como Zulia», dijo el mes pasado el presidente de Petropymi, Reinaldo Quintero, en un foro en Caracas.

El profesor de postgrado en Economía Petrolera de la UCV Víctor Poleo explica en entrevista a Noticiero Digital que solo con levantar 500.000 barriles diarios adicionales se requeriría de unos 200 megavatios de capacidad. «Aumentar la producción petrolera digamos que a 1,3 millones de barriles diarios va a requerir electricidad», dice.

El especialista infiere que los inversionistas petroleros van a considerar el déficit de electricidad y que este podría ser un tema a incluir  dentro de las inversiones, incluso estas mismas empresas, traer sus equipos como turbomáquinas y personal operativo para paliar la situación. Poleo también señala que en Venezuela hay empresas y personal para prestar esos servicios.

«El sistema eléctrico nacional (SEN) está en déficit, nos está faltando un kilovatio de cada 4 demandados. Hay un déficit de energía cerca del 25% por eso el racionamiento en Zulia, Los Andes, y Margarita, entre otros. El SEN no tiene capacidad para brindar esos 200 o más megavatios», advierte el experto.

Poleo sostiene que el sector eléctrico venezolano requiere de una «cirugía institucional» y que actualmente Corpoelec (creada en 2007) no está en posición de contribuir electricidad. «Esto nos lleva a considerar que habría que atender una transformación del sector eléctrico que está monopolizado y progresivamente brindarle a sus trabajadores mejores opciones», recomienda.

Para el especialista en el pasado el sector llegó a tener un mejor desempeño cuando el servicio no estaba estatizado y recuerda a la Electrificación del Caroní, la Electricidad de Caracas o la Electricidad de Nueva Esparta, en ese sentido, apunta que estas compañías contribuyeron al crecimiento urbano e industrial del país. «Cuando se meten en un mismo saco todas estas empresas en 2007 se deconstruye una tradición de ingeniería eléctrica y la capacidad de prestar un buen servicio a los usuarios», defiende.

Desde finales de 2024 el sector privado, representado por gremios como Fedecámaras o la Cámara de Comercio de Nueva Esparta (Camcomercione), han elevado propuestas al Ejecutivo nacional para privatizar el sector y hacer las inversiones que este requiere, sin embargo, a la fecha no se ha alcanzado un acuerdo.

La Cámara de Comercio de Nueva Esparta (Camcomercione) y el resto de los gremios empresariales de la entidad plantearon en noviembre de 2024 la realización de inversiones en el sistema eléctrico regional a través de la creación de empresas mixtas.

En octubre de 2024 en la 80° Asamblea de Anual de Fedecámaras este gremio entregó a la entonces vicepresidente de la República, Delcy Rodríguez, la propuesta del sector privado para fortalecer el sistema eléctrico nacional. El estudio estuvo a cargo de la Comisión de Infraestructura de Fedecámaras y la Cámara Venezolana de la Construcción.

En ese momento los empresarios expusieron que la intención de los gremios era inyectar recursos para mejorar la generación de electricidad en el estado Nueva Esparta, que estaba severamente afectado por los cortes eléctricos y así tener garantías del suministro.

Para el profesor de postgrado en Economía Petrolera Víctor Poleo estos gremios no tienen contra parte con quien hablar. «No puedes hablar con Corpoelec porque es parte del problema y no de la solución, cabría pensar en colegiados profesionales que han hecho un diseño de soluciones y en esas soluciones está el cambio de propiedad, rescatar esas empresas y llevar a una figura de nuevo que no sea estatal», dice. Para el experto el país demanda un cambio en cuanto a la institucionalidad del sector eléctrico.

Por último, Poleo se refirió a explicaciones que no se sustentan en la realidad. «Es forma de distraer de prolongar y ganar tiempo, cuando dijeron lo de la sequía de Guri, es dar explicaciones a lo que no tiene explicación. Los fenómenos naturales siempre van a estar allí, estos meses vamos a escuchar muchas interpretaciones, pero el hecho es que hay una capacidad instalada y una capacidad operativa y esa capacidad está por debajo».